<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023</id><updated>2011-08-01T13:40:17.390-07:00</updated><category term='ávila'/><category term='oficinas'/><category term='celulares'/><category term='edificio'/><category term='futuro'/><title type='text'>La tierra de lo imposible</title><subtitle type='html'>Un poco de todo, de todo un poco</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-1479726694219409252</id><published>2009-12-27T19:28:00.000-08:00</published><updated>2009-12-27T19:47:53.260-08:00</updated><title type='text'>Entrevista a Vincent van Gogh</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.theartwolf.com/masterworks/masterworks/1889_van_gogh_starry.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 397px; height: 298px;" src="http://www.theartwolf.com/masterworks/masterworks/1889_van_gogh_starry.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El pintor Vincent van Gogh afirma que su pintura proviene de la locura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Soy un hombre de pasiones capaz de hacer cosas insensatas”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;br /&gt;  Ahora que ha resucitado, van Gogh, reconocido por su gran obra pictórica y por estar “loco” -hasta el punto de cortarse el lóbulo de la oreja y suicidarse-, explica sus cuadros e innovaciones en la pintura, relata sus atormentadas circunstancias personales, y se observa un siglo después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Jessica Márquez Gaspar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Cuál es la línea que separa la cordura de la locura? ¿La genialidad de la psicosis? ¿Existe de verdad una diferencia entre el loco y el genio? Estas son las preguntas que surgen al examinar la vida y obra de Vincent van Gogh.&lt;br /&gt; Este pintor nacido en Groot Zunder, Holanda, de escasa educación formal y muy pobre, ha pasado a la historia por la extraordinaria obra pictórica que desarrollara en el transcurso de sus 37 años de vida, que ha permitido caracterizarlo como “el gran genio de la pintura contemporánea”, y por su volátil temperamento y demás signos que permitieron caracterizarlo, también, de loco.&lt;br /&gt; El paso del tiempo, el estudio del testimonio de su vida, conformado por sus más de ochocientas obras y las cartas que escribiera durante más de veinte años a su hermano Theo, ha permitido comprender mejor a este hombre, y descubrir en él a un individuo que tuvo una vida dura, fue increíblemente apasionado, frustrado y lleno de una inmensa tristeza, que tan sólo quería expresar la inmensidad de su mundo interior, pero sería, más allá del cliché, incomprendido por su época.&lt;br /&gt;  A pesar de la enorme calidad estética de la pintura de van Gogh, de su uso de los colores y la fuerza de sus representaciones, su talento sería reconocido únicamente después de su muerte. En vida, vendería una sola obra, y muchas se perderían al ser vendidos los oleos a traperos para ser rehusados. Muere profundamente atormentado por el fracasazo, consecuencia de una bala que se disparara en el estómago. Trágico final.&lt;br /&gt;  Hoy en día ha resucitado. Una nueva oportunidad ha sido abierta para desentrañar el misterio que Vincent representa, y yo la tomo sin pensarlo dos veces. Lo llamo al modesto apartamento de Arles, al sur de Francia, donde vive actualmente. Me atiende nervioso y algo molesto, -siento que he interrumpido su proceso creativo- pero acepta la entrevista, cohibido y con la voz algo cortada, se disculpa porque aún no entiende como funcionan los “dichosos aparatos estos” (se refiere al teléfono).&lt;br /&gt; La mañana de la cita llego puntualmente a su apartamento con una pequeña sorpresa: un ramo de girasoles. Me recibe tímidamente, parece cohibido ante mi presencia,  pero eso cambia cuando le extiendo las flores: corre a colocarlas lo más cerca posible de la ventana abierta para que la luz que entra las ilumine de lleno. Se abstrae durante un par de minutos observando la escena, la disfruta.&lt;br /&gt; Nos sentamos en los únicos muebles en la habitación: dos butacas. A pesar de que en este siglo es rico, el apartamento no cuenta con nada ostentoso, en realidad, no cuenta con nada. Todo está lleno de lienzos, manchas multicolores, caballetes, y una cantidad industrial de pintura, muy acorde con el ritmo frenético de trabajo que llevó siempre.&lt;br /&gt; El mismo Vincent parece una obra de arte. Lleno de pintura de pies a cabeza, sobre todo porque siempre le gustó chorrearla sobre el lienzo y pintar con las manos, tiene un ligero temblor en ellas que contrasta con el estado pacífico e introvertido que trasmite a simple vista, y que se sabe que es sólo una apariencia. Llama la atención lo delgado que está, la frondosa barba rubia de varios días, y el lóbulo faltante en su oreja izquierda. Ante su mirada interrogante hago la primera pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El camino que conduce al lienzo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; Cuando inicio la entrevista parece tensarse, aprieta la mandíbula, pero se mantiene tranquilo. Hablamos de su infancia, de su juventud. Expresa con tristeza que no tuvo una educación formal, recuerda haber estudiado muy irregularmente en diferentes instituciones hasta los quince años aproximadamente.&lt;br /&gt; Cuenta que después trabajaría en la sucursal de la casa Goupin, en La Haya. Cuando llega a esta memoria en particular se observa desolado, parece llenarlo la desilusión; cuando lo inquiero al respecto me confía que en aquella época se enamoró de Eugénie Loyer, que se negó a casarse con él. Después de un breve silencio exclama “fue un gran desencanto”.&lt;br /&gt;Respondo con una pregunta:&lt;br /&gt;   &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Fue entonces que decidió ser monje y que dedicó grandes esfuerzos a predicar la palabra de Dios? Sin embargo, todo el mito que ha quedado de van Gogh para la posteridad lo representa como un hombre visionario, y no como un católico ortodoxo. ¿Cómo confluyen estos dos aspectos en Vincent?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;   &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La verdad me decepcioné de la Iglesia cuando no me dejaron seguir predicando, a pesar de mi gran compromiso y dedicación, y debes saber que entre los misioneros ocurre lo mismo que los artistas: hay una vieja escuela académica a menudo execrable, tiránica, la abominación de la desolación, en fin, hombres que tienen como una coraza, una armadura de acero de prejuicios y de convencionalismos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;   Su voz va subiendo de tono, mientras su cara enrojece un poco y aprieta con fuerza los brazos de la butaca.&lt;br /&gt;   &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Su Dios, que ya no es mi Dios, es como el Dios del borracho Falstaff de Shakespeare: “el interior de una iglesia”, de verdad algunos misioneros se encuentran por extraña coincidencia (tal vez se sentirían ellos mismos, si fueran capaces de emociones humanas, un poco sorprendidos de encontrarse) plantados en el mismo punto de vista que un tipo borracho en cuanto a cosas espirituales. Pero parece poco probable que su ceguera se cambie allá abajo en clarividencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;   Y las cosas confluyen en mí porque no siento menos entusiasmo por Rembrandt o Milleto o Delacroix o quienquiera que sea, porque es al revés; solamente, ya ves, hay muchas cosas que se trata de creer y de amar, hay algo de Rembrandt en Shakespeare y de Corrreggio en Michelet y de Delacroix en Víctor Hugo y después hay algo de Rembrandt en el Evangelio y algo del Evangelio en Rembrandt; como se quiera, todo se vuelve más o menos lo mismo, con tal que se entiendan las cosas como buen entendedor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;   Trata de comprender la última palabra de lo que dicen en las obras de arte los grandes artistas, los maestros más serios, y verás a Dios allí dentro. Alguien lo ha escrito o dicho en un libro y alguien en un cuadro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;   Al terminar su respuesta, la más larga que ha dado hasta el momento, recobra poco a poco su color normal. Relaja las manos.&lt;br /&gt;   Entonces el arte llegó para llenar el vacío, afirmo. Mira con fijeza, con intensidad, y asiente. Explica que la pintura y la literatura siempre lo han apasionado, y que pintar es una actividad que puede realizar solo, y eso parece gustarle.&lt;br /&gt;  Menciono un nombre: Clarine María Hoormik. Su reacción es instantánea, abre mucho los ojos. Obviamente la recuerda. Cuenta que se enamoró de Clarine, varios años mayor que él, prostituta, y embarazada de un hijo que no era suyo. “No me es posible, ni me era posible, vivir sin amor. Soy un hombre con pasiones. Tenía que encontrar una mujer, de lo contrario me helaría y me convertiría en piedra”, dice de pronto, como disculpándose por aquella decisión. Agrega que ese romance no duro mucho porque su escaso dinero no alcanzaba para mantener el pequeño hogar, y menos aún cuando nació un segundo niño –tampoco suyo-, y por ello Clarine lo abandona. Vuelve la cara para que no note sus ojos aguados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los Comedores de Patatas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;  Hasta ahora las respuestas son escuetas, prevalece el carácter poco extrovertido de Vincent. Mira a los lados cada cierto tiempo. Le muestro entonces una pequeña reproducción de Los Comedores de Patatas, su primera obra maestra; este cuadro, que representa a unos campesinos pobres que comen las patatas que ellos mismos han sembrado, destaca por el trabajo de los claroscuros y por la forma en que trasmite su simple y casi precaria vida. Mientras van Gogh observa mi reproducción, orgulloso, continúo.&lt;br /&gt;Ahora exploramos la relación con su familia. Expresa que fue difícil, sus padres prácticamente lo botaron de la casa cuando lo enviaron a trabajar en La Haya, y el decide, al tiempo que decide dedicarse al arte, romper definitivamente con ellos. “Pero volví a casa, a Nuenen”. Le pregunto por la etapa en esa ciudad y narra que logró que con sus padres la relación funcionara en ese momento, porque ellos apoyaron su arte, pero se hizo muy difícil vivir en aquel pueblo.&lt;br /&gt;Hace una pequeña pausa antes de decir, con profundo dolor, “Fue entonces que murió mi papá”. Mirándose los zapatos va describiendo aquella dura etapa de luto, y explica que Los Comedores vendrá justamente en ese momento, así como otros cuadros menos importantes. Cuando habla del cuadro se nota orgulloso, levanta la mirada. “Se podría decir que se trata de una verdadera pintura de campesinos, yo sé que lo es”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Autorretrato con Sombrero de Paja&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; Es media tarde ya, y la luz entra por la ventana más suavemente, resaltando de forma especial su cabello rubio. Recuerda profundamente a su Autorretrato con Sombrero de Paja, un cuadro hermoso que lo representa. Sin embargo, cuando le pregunto por él, responde “Quise hacer el retrato de un amigo artista que sueña grandes sueños, que trabaja como canta el ruiseñor, porque su naturaleza está hecha de ese modo. Es un hombre rubio. Y quise poner en el cuadro el aprecio, el cariño que siento por él. Lo pinté, para comenzar, tal cual, es decir, tan fielmente como pude. Ahora bien, el cuadro no estaba así acabado porque para terminarlo decidí ser un colorista arbitrario. Exagero lo rubio de la cabellera. En lugar de pintar detrás de la cabeza el muro vulgar y mezquino de la habitación, pinté el infinito: hice un simple azul, el más rico, el más intenso que yo pueda elaborar. Y por esta sencilla combinación la cabeza rubia, iluminada sobre este fondo tan rico, produce un efecto misterioso, como el de la estrella en el azul profundo”. Lo dice con absoluta convicción.&lt;br /&gt;Ese autorretrato es de su etapa en París -cuando fue a vivir con Theo, su hermano, tras la muerte de su padre- que Vincent  rememora como el momento en que se unió a los grandes pintores de la época. Narra como trabó amistad con Toulouse-Lautrec, Emile Bernard, Pissarro, Guaguin, Signac, Anquetin, Seurat, Cézanne, Suzanne Valadon, Millet, Monticelli,  y Delacroix, y cómo cada uno de ellos dejó una huella visible en su pintura, que se unió a la pasión por las estampas japonesas que descubrió también en esa ciudad. “París fue un gran aprendizaje, vivir de cerca el impresionismo, el puntillismo, conocer a mis héroes, sobre todo a Millet que tanto me inspiró”. Es, sin lugar a dudas, una época feliz, porque se asoma una pequeña sonrisa, la primera de toda la entrevista.&lt;br /&gt; Es momento, entonces, de otra pregunta: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Autorretrato con Sombrero de Paja no fue el único: un aspecto por el que ha sido ampliamente conocido es por su gran colección de autorretratos, que muestran ciertas variaciones de sus rasgos físicos según el momento que estaba viviendo. ¿Cómo sería un autorretrato de Van Gogh actualmente, ahora que es considerado uno de los grandes artistas de la pintura universal?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sería exactamente igual. Quise hacer aquellos autoretratos para que un siglo después la gente los viera como apariciones... y lo logré. No hay razón para que sean diferentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los Girasoles&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;    Si por algo ha sido famoso van Gogh es por los girasoles. Aunque este motivo fue pintado por muchos artistas antes que él, fue su trabajo del color, especialmente del amarillo, lo que diferenció e hizo especial sus múltiples obras de girasoles que comenzaron en París, y siguieron durante varios años. Los Girasoles, su gran obra que lo hiciera verdaderamente famoso es, en realidad, parte de una serie de cuadros muy parecidos que estaban destinados a adornar la Casa Amarilla de Arles.&lt;br /&gt;    El ramo de girasoles que le traje a Vincent reposan en el atardecer. Descubro que mientras pienso la próxima pregunta los mira con deleite. Lo inquiero entonces sobre su trabajo de la luz y del color.  “Los amarillos llamaron completamente mi atención, y la luz, la de Arles, es una luz que, a falta de otra palabra mejor, no puedo sino llamar amarilla, amarillo de azufre pálido, limón dorado pálido ¡Qué hermoso el amarillo!”.    &lt;br /&gt;    Sonríe abiertamente al pasearse por este tema, se levanta de la butaca y toma los girasoles, los observa, y comenta “Siempre me han fascinado, pero para alcanzar ese tono de amarillo de aquel verano tuve que partirme el pecho. Valió la pena. Recuerdo que le dije a Theo en una carta que vería como, esas telas de girasoles que le envié para que las conservara en la intimidad, llamarían la atención. Mis girasoles, y en especial Los Girasoles, son de esa clase de pinturas un poco cambiantes de aspecto, que se enriquecen si la miras mucho rato”. Está casi eufórico, y este estado tarda un poco en desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Casa Amarilla. La Habitación de van Gogh. La Silla de van Gogh&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;  Pocos saben que La Casa Amarilla, La Habitación de van Gogh y la Silla de van Gogh son todos de la misma época: Vincent pinta estos tres cuadros durante la temporada que vive en Arles, al Sur de Francia, justamente donde se residencia ahora.&lt;br /&gt;  La Casa Amarilla es la representación del espacio que sería su hogar. “En ella quise organizar una comunidad de artistas donde se discutiera de arte, y se compartiera comunitariamente la pintura, esta idea proviene de París, y fue uno de mis grandes sueños”. Comenta que durante esta época invitaría a Gaughin a unirse a la comunidad, y él acudiría, pero las diferencias entre ellos evitarían que se llevara a cabo este proyecto. Regresa el temblor de las manos y de la voz, cuando expresa “Mi tormento fue, entonces, ¿Para qué podría yo servir? ¿No podría yo ser útil de alguna manera? Ya ves, esto me atormenta continuamente, y además uno se siente prisionero en su tormento, excluido de participar en tal o cual obra, y tales y cuales cosas necesarias están lejos de tu alcance. A causa de esto no se vive sin melancolía, después se sienten vacíos allí donde podría haber amistades y altos y serios afectos, y se experimenta cómo el terrible decaimiento roe hasta la misma energía moral, y la fatalidad parece poder poner una barrera a los instintos afectivos y una marea de náuseas sube a la garganta. Y en seguida se dice: ¿hasta cuándo, Dios mío?”.&lt;br /&gt;   Tiene la respiración entrecortada, se ha hecho de noche y la luz artificial le da un efecto de dramatismo a la escena, resaltando sus facciones ahora adustas, y su mirada perdida. Entramos en terreno difícil, porque debo preguntarle sobre la automutilación del lóbulo de su oreja izquierda. El relata lo sucedido: “Gaughin quiso abandonarme, y también a la comunidad, e intenté atacarlo con una navaja, me corté el lóbulo de la oreja y se lo dí a una prostituta amiga mía. Supe después que, mientras yo estaba inconsciente, Gaughin fue acusado de haber intentado matarme; finalizada esta situación se iría, como dijo, y con él el sueño de la Casa Amarilla. Estuve varios días en el hospital, Theo y mis amigos Roulin y Paul Signac fueron a visitarme, la comunidad de artistas ya no se realizaría, y mi amistad con Gaughin, que siempre fue para mí muy importante, se debilitaría enormemente, aunque no terminaría”.&lt;br /&gt;   Quedarían de testimonio de la Casa, la Silla y la Habitación de Van Gogh, que muestran una nueva técnica del color y de la perspectiva, por lo que son ampliamente conocidos en todo el mundo. El primero es la introducción de un elemento nuevo en la pintura: la silla. Del segundo expresa, “Es simplemente mi dormitorio; sólo que el color predomina aquí, dando con su simplificación un estilo más grande a las cosas y llega a sugerir el reposo o el sueño en general. En fin, con la vista del cuadro debe descansar la cabeza o más bien la imaginación. Las paredes son de un violeta pálido. El suelo es a cuadros rojos. La madera del lecho y las sillas son de un amarillo de mantequilla fresca; la sábana  y las almohadas, limón verde muy claro. La colcha, rojo escarlata. La ventana, verde. El lavabo, anaranjado; la cubeta, azul. Las puertas, lilas. Y eso es todo –nadie más en este cuarto con los postigos cerrados-. Lo cuadrado de los muebles insiste en la expresión del reposo inquebrantable. Los retratos en la pared, un espejo, una botella y algunos vestidos. El marco –como no hay blanco en el cuadro- es blanco”.&lt;br /&gt;   De esta forma, dos cuadros que se suponía expresaran descanso, tranquilidad, quedan marcados por la época más terrible y convulsa de la vida de Vincent. No puedo evitar preguntarme si existe una habitación como la descrita en aquella zona del apartamento que no he podido conocer, La Habitación de van Gogh.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Noche Estrellada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;  A caído ya la noche, y las estrellas lo llenan todo. Recuerda profundamente a La Noche Estrellada, otra de sus grandes obras ampliamente conocida. Es de especial importancia porque presenta la vista desde el sanatorio de Saint-Remy-de-Provence, donde Vincent estuvo recluido voluntariamente después de la automutilación.&lt;br /&gt;  Ahora mira por la ventana, y le pregunto por esta obra tan particular, guarda silencio, y dice de pronto, de golpe: “Yo confieso no saber por qué será, pero siempre la vista de las estrellas me hace soñar, tan simplemente como me impulsan a soñar los puntos negros que representan en el mapa las ciudades y lugares. ¿Por qué, me pregunto, los puntos luminosos del firmamento nos serían menos accesibles que los puntos negros en el mapa de Francia? Si tomamos el tren para irnos a Tarascón o a Rúan, tomamos la muerte para irnos a una estrella. Lo que es realmente cierto en este razonamiento es que, estando en vida, no podemos irnos a una estrella; lo mismo que estando muertos no podemos tomar el tren. En fin, no me parece imposible que el cólera, el mal de piedra, la tisis, el cáncer, sean medios de locomoción celeste, como los barcos a vapor, los ómnibus y el ferrocarril, lo son terrestres. Morir tranquilamente de vejez sería ir a pie”.&lt;br /&gt;   Este gran cuadro constituyó un hito en la pintura por introducir un dinamismo hasta entonces desconocido en la pintura, van Gogh dice al respecto que “quería encontrar el modo de probarnos algo tranquilizador y que nos consolara de tal manera que cesáramos de sentirnos culpables o desdichados”. Pero él pareciera sentirse culpable, se muerde el labio inferior, y baja nuevamente la mirada, esa no fue la mejor etapa de su vida.&lt;br /&gt;     Hago otra pregunta de importancia: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sr. Vincent es mundialmente conocido por su visión única de los girasoles. No obstante, los críticos de arte coinciden en su visión única de un tema que no fue abordado por ningún artista de su época: los cipreses. “Noche estrellada” y otras de sus obras que incluyen este elemento, son aclamadas por la maravillosa representación que hace de este elemento natural. Ahora, retrospectivamente, ¿Por qué no se dedicó o se dedica a pintar cipreses?, ¿por qué no darle un mayor protagonismo en sus obras? Tal vez actualmente sería conocido como “van Gogh de los cipreses”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;   &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es cierto que mis cipreses son particulares. Me han preocupado siempre, de hecho, quise hacer algo como las telas de los girasoles, porque me sorprende que nadie los haya hecho todavía como yo los veo. En cuanto a líneas y proporciones, son bellos como obeliscos egipcios, y el verde que utilicé es de una calidad tan distinguida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;    Los cipreses son la mancha negra en un paisaje lleno de sol o de luz de luna, peros una de las notas negras más interesantes, de las más difíciles de captar exactamente, que pueda imaginar. Luego hay que verlos contra el azul, en el azul para decirlo mejor. Son muy grandes y macizos. El brusco final de mi vida me impidió desarrollar todo esto, y es una lástima. Ahora que tengo esta segunda oportunidad, lo haré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;     Se anima. Parece resistir el impulso de levantarse a pintar cipreses, por la forma en que aprieta, ahora, los brazos de la butaca: alegremente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Campos de Trigo con Cuervos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Es un cuadro poco conocido, pero fundamental por ser uno de los últimos que Vincent pintara. Después de salir del sanatorio, cuenta, pasaría una buena época siendo tratado por el doctor Gachet en Auvers–sur-Oise, pues comprarían por la insignificante cantidad de 400 francos Las Viñas Rojas, la única obra que vendería en vida, y recibiría una magnífica crítica de Albert Aurier que decía, sobre su obra: “Se trata de la universal, loca y cegadora fulguración de las cosas; se trata de la materia, de la naturaleza entera retorcida frenéticamente, paroxizada, subida al punto más alto de la exacerbación;  se trata de la forma que se convierte en pesadilla, del color que se convierte en llamas, lavas y pedrerías, la luz que se convierte en incendio; la vida, fiebre alta”.&lt;br /&gt; Continúa explicando, ante mi pregunta, lo que sucedería después. Recibe una carta de Theo que le contaba el progresivo deterioro de su salud y las dificultades en el trabajo, y aunque éste lo fue a visitar, eso no calmó a Vincent, y hacia el final pintó Campos de Trigo con Cuervos que “Son vastas extensiones de trigo bajo cielos tempestuosos, y no tuve dificultades para tratar de expresar la tristeza y la extrema soledad”. Sabe el final de esta historia y regresa al estado de tensión original.&lt;br /&gt;   Al poco tiempo se dispararía, en un campo como el retratado, una bala en el estómago que lo mataría dos días después.&lt;br /&gt; Por último, la gran pregunta: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Considera que ciertos elementos de sus obras que marcaron sus innovaciones en la pintura, -la intensidad de los colores, el uso de remolinos, las líneas diluidas de las figuras, la perspectivas particulares- se corresponden con una búsqueda estética, o cree que está loco, como se ha afirmado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No conozco mejor definición de la palabra arte que ésta: “El arte es el hombre agregado a la naturaleza”; la naturaleza, la realidad, la verdad, la locura, pero con un significado, con una concepción, con un carácter, que le artista hace resaltar, y a los cuales da expresión, “que redime”, que desenreda, que libera, que ilumina. Y eso hice con mi pintura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  Soy un hombre de pasiones, capaz de hacer cosas más o menos insensatas, de lo cual me arrepiento a medias. Me ocurre a menudo que hablo u obro con demasiada precipitación cuando sería mejor esperar con más paciencia. Creo que otras personas pueden también algunas veces cometer imprudencias semejantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ahora ¿qué hay que hacer, debo considerarme como un hombre peligroso e incapaz de cualquier cosa? No lo creo. Pero se trata de sacar por todos los medios de estas pasiones grandes obras, grandes logros, un buen partido. Por ejemplo, para mencionar una pasión entre otras, tengo una pasión más o menos irresistible por los libros y tengo necesidades de comer mi pan. Tú, tú podrás comprender esto. Cuando estoy en el ambiente de cuadros y de cosas de arte, siento entonces por ese ambiente una violenta pasión que va hasta el entusiasmo y no me arrepiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  Por supuesto que son producto de la locura, pero son, y siempre serán, una búsqueda estética, la búsqueda eterna de las formas expresivas del arte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; Expresa sin temblor en las manos, sin quiebres de voz, y mirando fijamente, para que no quede la menor duda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-1479726694219409252?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/1479726694219409252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=1479726694219409252' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/1479726694219409252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/1479726694219409252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2009/12/entrevista-vincent-van-gogh.html' title='Entrevista a Vincent van Gogh'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-3830878099406477367</id><published>2009-08-11T11:36:00.000-07:00</published><updated>2009-08-13T11:20:55.580-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ávila'/><title type='text'>Cuento del I Rally Metropolitano de Escritores</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CCatalina%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt; 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&lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 150%; text-align: center;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 0, 204);font-family:trebuchet ms;" &gt;Cicatriz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; font-family: trebuchet ms; color: rgb(102, 0, 204);"&gt;Clavelito: &lt;st1:metricconverter productid="1859 metros" st="on"&gt;1859 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; font-family: trebuchet ms; color: rgb(102, 0, 204);"&gt;Los Venados: &lt;st1:metricconverter productid="3.250 metros" st="on"&gt;3.250 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; font-family: trebuchet ms; color: rgb(102, 0, 204);"&gt;Boca de Tigre: &lt;st1:metricconverter productid="6.696 metros" st="on"&gt;6.696 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; font-family: trebuchet ms; color: rgb(102, 0, 204);"&gt;Hotel Humboldt: &lt;st1:metricconverter productid="8971 m" st="on"&gt;8971 m&lt;/st1:metricconverter&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; font-family: trebuchet ms; color: rgb(102, 0, 204);"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(102, 0, 204);font-family:courier new;"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Lo primero que recibe al visitante son las impresionantes distancias que lo separan de su destino. La mirada serena de Luis Enrique se tropieza con nuestro grupo. Intuye de inmediato que no somos los típicos viajeros. Queremos llegar a un lugar nuevo y desconocido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Pronto nos ofrece llevarnos a un espacio único: Río Escondido. &lt;/span&gt;&lt;o:p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(102, 0, 204); font-family: trebuchet ms;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Nos embarcamos en su viejo jeep blanco. En pocos segundos aparecen las curvas sinuosas y la velocidad vertiginosa. Al principio el silencio reina, poco a poco Luis Enrique empieza a contar su historia. Es un galipanés como los demás conductores. Ama a su tierra profundamente y hace todo el esfuerzo posible por mantener ese paraíso que se alza sobre Caracas: el Ávila. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(102, 0, 204); font-family: trebuchet ms;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Comenta con orgullo que la cooperativa de la que participa realiza limpiezas periódicas de la carretera y sus adyacencias. En aquellos hermosos parajes la basura no es sólo un problema estético, y a la contaminación se suma que una botella puede provocar un enorme incendio. Aquella frase queda resonando en nuestras conciencias, hasta que notamos que hemos dejado atrás todo vestigio de civilización. Estamos envueltos por la paz y el silencio. Vamos dejando de hablar, sentimos la magia que se desprende de cada hoja en nuestro camino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(102, 0, 204); font-family: trebuchet ms;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;De pronto, paramos. Una hermosa cierva nos bloquea el paso mientras come pasto con delicadeza. Nos bajamos para observarla sin hacer movimientos bruscos. Descubrimos que está embarazada. Ella, testaruda, se niega a moverse por media hora. Continuamos nuestro recorrido y en poco tiempo llegamos a Río Escondido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(102, 0, 204);font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Caminamos durante veinte minutos hasta encontrarnos con un paisaje encantado. Una pequeña cascada de aguas cristalinas continúa en un río hermoso, rodeado de copeys, almendros y orquídeas de todos los colores. Nos bañamos durante largo rato y disfrutamos del ambiente. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt; .&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;   La densidad del follaje nos impedía ver el cielo, pero nos acostamos en la grama a mirar al sol pasar entre las ramas. Almorzamos, y al rato emprendimos el regreso al punto donde Luis Enrique nos recogería. &lt;/span&gt;&lt;o:p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(102, 0, 204);font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;          &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Él llegó con cara de profunda preocupación. Dijo que la irresponsabilidad de un grupo de visitantes produjo un incendio, y que Imparques y los bomberos lo tenían controlado, pero los daños eran importantes. A medida que fuimos bajando hacia Cotiza, el humo y las llamas se hicieron visibles. Nuestro punto de partida estaba poblado de camiones de bomberos y jeeps que se preparaban para subir. Nos pidieron que despejáramos el área&lt;/span&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 204);font-family:courier new;" &gt;        &lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Regresamos a Caracas, a la caótica y maravillosa Caracas, mientras el humo del Ávila invadía los cielos de la ciudad. Horas más tarde, nuestra montaña exhibía una negra y dolorosa cicatriz en una de sus laderas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-3830878099406477367?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/3830878099406477367/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=3830878099406477367' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/3830878099406477367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/3830878099406477367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2009/08/cuento-del-i-rally-metropolitano-de_11.html' title='Cuento del I Rally Metropolitano de Escritores'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-2250105043553545035</id><published>2009-08-11T11:22:00.000-07:00</published><updated>2009-08-13T11:30:38.722-07:00</updated><title type='text'>Cuento del I Rally Metropolitano de Escritores</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CCatalina%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt; 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color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;           &lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Mira atónito un letrero. Extasiado, está parado en una esquina. El motivo de su asombro es el nombre de la avenida, escrito en letras blancas: Francisco de Miranda. &lt;/span&gt;&lt;o:p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;Trascurridos dos siglos&lt;span class="MsoCommentReference"&gt;&lt;span style=""&gt;, M&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;iranda ha resucitado. Su estatua de El Paseo Los Próceres ha cobrado vida e iniciado un largo viaje por una ciudad que, tanto tiempo después, no reconoce como Caracas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Francisco recorre el Paseo. Al principio se concentra en las fuentes, escaleras, y en las otras estatuas que lo componen luego, de repente, descubre a Caracas. Observa con asombro aquellos puntos de colores que son los carros, y se pregunta constantemente que ha sido de los caballos y carruajes. Por todas partes marchan hombres vestidos de verde y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;por un segundo siente que es un batallón, como los que hace tiempo no guía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;Aunque ha caminado bastante, sigue sin &lt;span lang="ES-MX"&gt;entender dónde se encuentra. ¿Será que me han liberado?, se pregunta. Lo último que recuerda es su celda en &lt;st1:personname productid="la Carraca" st="on"&gt;la Carraca&lt;/st1:personname&gt;, su plan de escapar a la libertad que se merece. Parecería que lo ha conseguido. Sin embargo, aquello no es España. El palpitar de aquella ciudad es diferente, casi mágico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Observa &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hombres y mujeres que no se visten como deberían. Un muchacho pasa rozándolo a toda velocidad, montado sobre un pedazo de madera con ruedas al tiempo que, viéndolo, murmura&lt;span class="MsoCommentReference"&gt;&lt;span style="font-size:8pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoCommentReference"&gt;“B&lt;/span&gt;icho raro”. Lo mira por unos segundos y podría jurar que, en el centro de su cabeza, su pelo desafiaba insistentemente la gravedad. Los Próceres llega a su fin, pero él no se detiene. Continúa caminando en su intento de descubrir dónde se encuentra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Han pasado las horas y Miranda está en la avenida Río de Janeiro. Camina junto a un río lleno de basura que le parece vagamente conocido. Más allá de los puntos de colores puede leer anuncios tan extraños como “Centro de Servicio Sony” o “Party George”. En aquella avenida siente el ritmo que marcan, en conjunción perfecta, los espacios y los individuos, el ruido y el silencio, el concreto y los árboles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Se encuentra rodeado de estructuras verticales con ventanas. De una estructura marrón emerge, a seis metros de altura, una señora que tiende ropa. Pasmado reza para que no se caiga. Al levantar la vista descubre otras estructuras, éstas, aunque horizontales, se alzan varios metros sobre su cabeza, y por ella circulan los puntos de colores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Llega a una esquina donde un elemento amarrillo emerge del suelo. Éste tiene ramas con frutos que parpadean con colores rojos, verdes y amarillos. Junto a el un hombre con sombrero de hongo blanco mueve los brazos en frenético baile, y los carros siguen la trayectoria de sus movimientos. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Huyendo de aquella escena, obliga a un punto de color a parar en seco su trayectoria, mientras de él emerge un individuo barbudo que, exaltado, le grita: ¡Chico quítate! ¡Tas atravezao! A lo que Miranda responde: “No seáis vos tan indecente, en todas las ciudades del mundo privar la libertad debe, en cuanto es el humano libre de transitar por estos mundos de Dios”, con aplomo y gallardía. Dicho esto, corrió despavorido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;Atraviesa un puente sobre el río y emprende la subida de una inclinada cuesta. Las estructuras verticales se hacen más altas y de vidrio. Diversos olores de comida invaden el aire mezclados con un &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;humo que le recuerda los cañones. Escucha al vuelo una conversación que dos mujeres mantienen pero no entiende nada: “si mija, hasta la harinapan está carísima. Ya no sé qué &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;vamos a hacer, los realitos del sueldo mínimo no alcanzan pa` na”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El día ha ido pasando y la tarde se cierne sobre aquella ciudad. De pronto, un monstruo metálico gigantesco decide detenerse junto a él. Del interior de aquella bestia proviene un ruido que nunca había escuchado: “Altamira, losruices, loscortijos, laurbina, petareee”. En vez de huir, un grupo de personas corre hacia el monstruo y se mete en él con premura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;El ruido sube de tono. Los puntos de colores se encuentran todos en fila y producen un sonido irritante y continúo. Sólo su cabeza retumba tanto como el piso. Escapando de aquello llega a una zona particular. Estructuras bajitas, algo añejas por el tiempo, exhiben objetos detrás de grandes vidrios, algunas tienen muñecos de colores que cuelgan frente a la puerta, de la mano de adultos, los niños los señalan con ilusión. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Una lluvia copiosa lo agarra desprevenido. Quedó empapado. Logró a duras penas refugiarse bajo el techo de una estructura con una “M”, amarilla y gigantesca, que la coronaba. Observó repetidamente a hombres que se cubrían la cabeza con un papel al que llamaron “periódico”. Aunque no eran como los que conocían, si tan sólo pudiera hacerse con uno de ellos o una Gazeta, podría saber dónde se encontraba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Cuando escampó continuó caminando. Descubrió de pronto una caja metálica de cuyo techo colgaban algunos periódicos. Tomó uno pero, antes de alejarse, una mujer emergió de la caja y le gritó que pagara. ¿Pagar?, ¿Con qué?, la señora, molesta de verdad, le respondió que con Bolívares Fuertes. Se detuvo en seco ¿Bolívares Fuertes?, ¿Qué tiene que ver el Libertador con todo esto? Finalmente se alejó tanto que ya no oía las protestas de la mujer. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Ahora leyó el periódico que había tomado. No era una Gazeta, pero servía. En su distracción chocó con un palo metálico que emergía del piso y el periódico se regó por todos lados, mientras el viento se encargaba de llevarlo lejos. Esa no sería la pista. Continúa recorriendo. De pronto, una imagen maravillosa se perfiló ante él: El Ávila. Sobraron las palabras para explicar qué ciudad era aquella, sólo Santiago de León de Caracas se extendía a las faldas de tan hermosa montaña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;No obstante, aquello no podía ser Caracas. Sabía que su estancia en &lt;st1:personname productid="la Carraca" st="on"&gt;la  Carraca&lt;/st1:personname&gt; había sido larga, pero en tan pocos años su amada ciudad no podía haber cambiado tanto. Se sentó en un banco de una extraña plaza a reflexionar, una plaza con un obelisco de considerable altura en el medio y una fuente que parecía una cascada. Ahí permaneció hasta que empezó a ponerse el sol. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;Cuando la noche lo envolvió todo, decidió seguir caminando. Ahora no mira aquella ciudad. Ignoró lo que lo rodeaba por largo rato, hasta que un letrero en una esquina capta su atención. El motivo de su asombro es el nombre de la avenida, escrito en letras blancas: Francisco de Miranda. Un poco más allá, un letrero grande rezaba también “Miranda” y debajo de él, se extendía un inmenso parque. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;             &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;Parado, ahí, no sabía que creer. Aquella era una ciudad inacabada, pero también increíble, prodigiosa, pujante, para la cual él parecía ser importante. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;Tal vez no fuera &lt;/span&gt;&lt;st1:personname style="font-family: courier new; color: rgb(51, 204, 255);" productid="la Caracas" st="on"&gt;la Caracas&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family: courier new; color: rgb(102, 51, 102);"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 204, 255);"&gt; a la que estaba acostumbrado, pero era una ciudad en la que estaría dispuesto a continuar caminando.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-2250105043553545035?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/2250105043553545035/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=2250105043553545035' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/2250105043553545035'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/2250105043553545035'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2009/08/cuento-del-i-rally-metropolitano-de.html' title='Cuento del I Rally Metropolitano de Escritores'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-2599203049418243559</id><published>2009-06-21T20:30:00.001-07:00</published><updated>2009-08-13T11:24:38.940-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="color: rgb(204, 51, 204);" align="center"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Cuento del I Rally Metropolitano de Escritores&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 255);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204); font-weight: bold;"&gt;Necesito una ambulancia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);"&gt;    Una llamada lo cambió todo. Sólo atender el teléfono desató un pandemónium que duraría muchas horas. Mi primo llamó llorando y lo que decía se perdía en los efectos de su situación. Mientras marcaba el 911 desde mi celular, temblaba. “Esto no puede estar pasando” -me dije. Me invadió el profundo terror de que, a sus 35 años, mi primo se muriera de una sobredosis.&lt;br /&gt; La voz de la operadora me preguntó mi emergencia; con un enorme esfuerzo controlé mi voz y le dije que necesitaba una ambulancia. Me comunicó y una voz masculina dijo: “Bomberos Metropolitanos”. Expliqué con dificultad que mi primo tenía una sobredosis de cocaína, y que necesitaba una ambulancia que lo trasladase a un centro médico.&lt;br /&gt;  Me aseguraron que llegarían, al edificio donde reside en la Av. Libertador, en 20 minutos. La reacción de mi mamá fue la más lógica: pensó que deberíamos asegurarnos que pudieran atenderlo. Febrilmente fuimos llamando a los hospitales. Clínicas Caracas, Centro Médico, Santiago de León, la Esmeralda, Santa Sofía, Él Ávila, fueron tan sólo algunos con los que nos comunicamos. La emergencia de la gran mayoría estaba colapsada, varias dijeron que no aceptaban drogadictos.&lt;br /&gt;  Entramos en pánico, ¿a dónde lo llevamos?, nos preguntamos con impotencia. Habían pasado 25 minutos, llamamos a mi primo y no lo habían buscado todavía. La tensión subió y decidimos montarnos en el carro y llevarlo, a donde fuese, nosotras mismas. Hubiese sido una gran idea si no fueran las 5:30 de la tarde. Nos tomó casi cuarenta y cinco minutos llegar hasta donde vivía.&lt;br /&gt; Sin embargo, en el camino la suerte nos sonrió: una ambulancia de los bomberos metropolitanos quedó junto a nosotras en un semáforo. Les explicamos nuestra emergencia y diligentemente llamaron a la central. Aunque el semáforo cambió nos quedamos paradas y los cornetazos no se hicieron esperar. Dijeron que la ambulancia se había perdido, que no conseguía el edificio. Les di una referencia impelable: hacia esquina en la bajada hacia El Bosque.&lt;br /&gt;  De ahí en adelante mi mamá pasó de la conductora pacífica y cívica que ha sido siempre, a una piloto endemoniada que se escurría entre los carros a una velocidad vertiginosa, mientras yo estaba en contacto con mi primo por el celular. Repasé mentalmente los efectos de la cocaína, recordando la charla antidrogas que me dieron hace tres años: Una alta dosis de cocaína provocaba paro cardíaco y con ello, la muerte.&lt;br /&gt;    En algún momento dejó de atender el teléfono. Cuando llegamos ahí una vecina nos dijo que los habían recogido 25 minutos antes. Caímos en cuenta que no sabíamos a donde se dirigían. Justo antes de desesperarnos, se nos ocurrió llamar a los bomberos y preguntar a dónde los llevaban. Iban al Psiquiátrico de Sebucán que, según nos dijeron, era un centro especializado en desintoxicación. Enfilamos rumbo hacia allá mientras caía la noche.&lt;br /&gt;En el Psiquiátrico nos recibió una paz absoluta. Parecía que estaba vacío. Encontramos a dos doctores fumando en la puerta del edificio,  a la ambulancia fuera de servicio (sólo trabajaba de día) y una completa ausencia de enfermas. Adentro, mi primo lloraba desconsolado. Su alivio fue increíble cuando nos vio. No sabía que haríamos el esfuerzo de localizarlo.&lt;br /&gt; La mirada extraviada de mi primo me perturbó profundamente. Al parecer, tenía tres días consumiendo y, en aquella clínica, no tenían ni siquiera suero. Sin chequearlo lo habían remitido a Coche. Intentando mantener la calma, nos sentamos todos en unos bancos fríos de madera a pensar en el siguiente movimiento. Mi primo anunció que veía todo de colores y que sentía que se iba a desmayar. Pasamos del pensamiento a la acción: lo montamos en el carro y empezamos a manejar. Una hora más tarde una doctora nos diría que le salvamos la vida por comprarle Pedialite en una farmacia en el camino.&lt;br /&gt;  Mientras él  tomaba su suero sabor cereza mi mamá volvía a manejar a toda velocidad, hacia el único lugar donde nos aseguraron que lo atenderían. Nos tomó media hora llegar a Salud Chacao. En el trayecto yo no podía dejar de sentir, simultáneamente, rabia y compasión, no puedo aceptar con facilidad que alguien atente contra su vida de esa manera.&lt;br /&gt;  Comiéndonos una larga flecha llegamos a la sede de Salud Chacao en la Av. Libertador. Habían pasado 3 horas desde la primera llamada. Dirigimos a mi primo hasta la recepción y una doctora joven lo atendió con prontitud. Tuve que quedarme presente porque no respondía coherentemente las preguntas que se le hacían. Lo llevaron a una camilla y lo trataron. Ni siquiera preguntaron si vivíamos en el municipio, teníamos una emergencia y ellos se hicieron cargo.&lt;br /&gt;  Pasé la siguiente hora en la sala de espera. Sentada junto a mi mamá, estaba demasiado aturdida para llorar, demasiado impactada para tener emociones. Sentía que habían pasado siglos desde esa llamada. La doctora nos llamó y nos explicó la situación: estaba estable pero era muy posible, dado la gran cantidad de coca que había ingerido, que tuviera problemas cardíacos irreversibles. Eso casi logró quebrarme.&lt;br /&gt; En aquel punto me pidieron que saliera de la oficina y me fui a hacerle compañía. Tendido en una camilla, como otros ocho pacientes, recibía vía intravenosa dos medicamentos y suero. Tenía las venas de los ojos dilatadas y unas enormes ojeras rojas. Aún estaba drogado. Afirmó, ahora más sereno, que casi se muere. Me contuve para no llorar del alivio: sabía que aquellos cuidados gratuitos, que le dispensaban, lo habían salvado.&lt;br /&gt;  Volví a la sala de espera. Mientras tanto, a él le hicieron un ecosonograma para descartar daño cardiaco. Las pruebas estaban dentro de lo normal. Eran las nueve de la noche: habían trascurrido, en lo que a mí me pareció una eternidad, sólo cuatro horas. Mientras esperaba que lo dieran de alta, entendí de pronto lo que era evidente: era demasiado fácil morirse en esta ciudad, por falta de atención médica. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-2599203049418243559?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/2599203049418243559/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=2599203049418243559' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/2599203049418243559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/2599203049418243559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2009/06/necesito-una-ambulancia-una-llamada-lo.html' title=''/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-5185335223978354535</id><published>2009-06-21T20:29:00.000-07:00</published><updated>2009-06-22T10:58:25.207-07:00</updated><title type='text'>Cuento del I Rally Metropolitano de Escritores</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#33ccff;"&gt;Si yo fuera presidente&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#33ccff;"&gt;-Bienvenidos sean todoos y todaas a esta nueva edición de… ¡Si yo fuera presidente! -dijo Fernando Correa, como presentación del programa de concursos que conducía, desde hace un año, en la televisora canal 7.&lt;br /&gt;-Esta noche tenemos participantes muy especiales. Francisco Hernández, de Delta Amacuro. (Aplausos). María del Carmen Rojas, de Caracas. (Más Aplausos). Gabriel Da Conceicao, de Valencia. (Aplausos de nuevo). Y María Antonieta Pernachio, de Puerto la Cruz. (Aplausos).&lt;br /&gt;Comenzó el juego. La primera ronda era sencilla: tenían que enunciar la forma de llevar a cabo, efectivamente, tres promesas electorales. Un participante con la peor respuesta, sería eliminado. En una enorme pantalla aparecieron tres frases:&lt;br /&gt;1. Disminuir el número de delitos en el país&lt;br /&gt;2. Mejorar el seguro social&lt;br /&gt;3. Mejorar la educación pública&lt;br /&gt;Tendrían 2 minutos para pensar sus respuestas. Correa leyó las frases y dijo la palabra mágica: ¡Tiempo!&lt;br /&gt;Acompañados por una música que imitaba el Tic-Tac del reloj, los cuatro participantes escribían frenéticamente en pequeñas pizarras. El grupo de expertos que juzgaría las repuestas, sentado un poco más allá, esperaba ansioso que se agotaran los dos minutos.&lt;br /&gt;Una alarma indicó que se acabó el tiempo. Sudando frío, Francisco explicó sus propuestas:&lt;br /&gt;-Yo aumentaría el número de policías en todos los rincones del país, de esa forma, los ciudadanos estarían mejor cuidados; le subiría el sueldo a los médicos y enfermeras de los hospitales públicos, y le daría medicinas y cosas que necesitan para tratar a los pacientes. Por último, haría un plan para poner las escuelas y liceos en buen estado y contrataría más y mejores profesores. –Una lluvia de aplausos siguió a su respuesta.&lt;br /&gt;Le siguió María del Carmen. Yo le enseñaría a la gente que robar y matar es malo, haría más hospitales, y pondría más pupitres para que más niños pudieran estudiar. –Dijo ella, seguida de aplausos.&lt;br /&gt;Gabriel fue el tercero. Yo le daría más armas a la gente buena, de forma que evite que la mala cometa delitos. Haría más grande los hospitales para que quepa más gente enferma, y haría todos los colegios de monjas, que son las mejores profesoras -Propuso él, mientras recibía aplausos del público.&lt;br /&gt;María Antonieta fue la última. La verdad no se le había ocurrido gran cosa. Titubió mientras decía: le daría más dinero a la gente para que no tuviera que robar, daría más vacunas para que la gente no se enfermara tanto, y financiaría que más niños fueran a colegios privados. –Los aplausos fueron escasos Correa dijo de pronto:&lt;br /&gt;-Y ahora, vamos a comerciales mientras el jurado delibera. No se muevan de ahí que pronto volvemos con ¡Si yo fuera Presidente!, patrocinado por pollos T, ¡el pollo tofu es su mejor opción!&lt;br /&gt;Los expertos meditaron, no les fue difícil identificar quién se quedaría por fuera.&lt;br /&gt;-Bienvenidos de vuelta a nuestro programa. Hemos terminado la primera ronda y el jurado ha tomado una decisión. Ahora sólo dos participantes seguirán jugando. –Apenas terminó Correa de hablar, la tensión aumentó. Una mujer en sus veintes le entregó una bandeja de plata con un sobre que contenía el veredicto. Correa lo habló, y luego de hacer un sobreactuado gesto, dijo:&lt;br /&gt;-Seguirán jugando... ¡María del Carmen!…y…-Una música prefabricada para crear dramatismo inundó el ambiente- ¡Francisco! Lo siento María Antonieta y Gabriel, pero no pasan a la siguiente ronda.&lt;br /&gt;-Ahora –anunció Fernando- es hora de pasar a la segunda ronda. Cada participante pasará a una sala donde deberá resolver un grave conflicto nacional con ayuda de ministros y altos funcionarios. Tendrán cinco minutos para hacerlo. –Los participantes corrieron a colocarse cada uno en las mesas que le correspondían, tuvieron un par de minutos para entender la situación que tenían que solucionar.&lt;br /&gt;María del Carmen se enfrentó a una inundación. Había llovido por dos días en el país y tenía que encontrar la forma de salvar a la mayor cantidad de gente y de contrarrestar los efectos. Decidió mandar una cantidad enorme de balsas a todo el país para salvar a la gente y mandar a construir casas de bahareque para todos los damnificados. El pueblo silbó para expresar su aprobación.&lt;br /&gt;Francisco debía encargarse de un terremoto. Un temblor de 8,5 grados había azotado a todo el país. Lo daños eran catastróficos y el gobierno no sabía si no se repetiría. El decidió mandar a todos los bomberos, paramédicos, policías y doctores a el operativo de rescate más grande de nuestra historia. Le compró a los supermercados comida y colchones a las tiendas, habilitó cada edificio del gobierno en buen estado para recibir a los afectados y le pagó a los hospitales privados para recibir a las víctimas. El público aplaudió de pie.&lt;br /&gt;Una vez cumplido el tiempo Correa anuncia los resultados de cada uno. Ahora, los expertos deliberaran otra vez. Sólo uno de los participantes pasará a la ronda suicida. Si la completa, ganará un millón de bolívares flacos. –Anunció con falsa emoción.&lt;br /&gt;El jurado ha observado el proceso de cada concursante y ha llegado a una decisión. No pasan a la siguiente ronda… ¡María del Carmen!, lo siento María. Felicitaciones a Francisco de Delta Amacuro. –El público se volvió loco.&lt;br /&gt;Para la ronda suicida, Francisco tendrá que convencernos, en un minuto, de por qué él debería ser presidente –Explicó Correa. Con un micrófono en la mano, Francisco dijo: Lo único que quiero es encontrar buenas soluciones a los problemas que nos afectan, que vivamos mejor, que tengamos calidad de vida, buena educación y salud, seguridad. Que todos ustedes sientan que su gobierno los cuida y trabaja todos los días para hacer de éste, un país mejor. El público aplaudió parado durante cinco minutos, mientras él era llevado tras bambalinas. Dos minutos después se le declaró ganador del concurso pero Francisco había desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cámara de vigilancia reveló lo sucedido. Dos hombres vestidos de fucsia obligaron a Francisco a entrar en una camioneta amarillo pollito que esperaba en la salida trasera del canal. La placa del vehículo rezaba “de uso oficial”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El noticiero de las doce anunció rumores que todos conocían: el ganador de Si yo fuera presidente era el nuevo asesor del primer mandatario nacional. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-5185335223978354535?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/5185335223978354535/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=5185335223978354535' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/5185335223978354535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/5185335223978354535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2009/06/si-yo-fuera-presidente-bienvenidos-sean.html' title='Cuento del I Rally Metropolitano de Escritores'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-5473622515423802793</id><published>2009-06-21T20:26:00.000-07:00</published><updated>2009-08-13T11:31:48.469-07:00</updated><title type='text'>Cuentos del I Rally Metropolitano de Escritores</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 204);"&gt;Se ha ido para siempre&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 204); font-family: trebuchet ms;"&gt;En un viejo tocadiscos suena una canción olvidada. Un señor entrado en años apoya el codo en el mostrador de su sastrería, que ha estado en el mismo sitio desde la época de Medina Angarita. Tararea gustoso un bolero de la Billo`s que lo trasporta a otros tiempos, mientras evoca aquellos lugares que tanto amó y que ya no existen. Aquellos espacios de Caracas que marcaron pauta.&lt;br /&gt;Escucha “Sueño de Caracas” y en sus ojos brilla la juventud ya pasada. Con profunda nostalgia, relata a quien quiera escucharlo la historia de todo aquello que se desvaneció en el tiempo. Especialmente, la de un restaurant que “se ha ido ya”: el “Jaime Vivas”. Sus manos, aún firmes para cortar la tela, quisieran pintar a los visitantes aquel local de comida criolla que se encontraba diagonal a la Clínica Razetti, al final del Puente República.&lt;br /&gt;A medida que avanza la canción desteje el hilo de sus memorias. Ahora tiene treinta años y llega hambriento a comer en Jaime Vivas. Se sienta con agrado en los muebles de madera rústica que pueblan el lugar. Va acompañado de sus amigos y deciden comenzar tomando, como es costumbre, una cerveza bien fría.&lt;br /&gt;El servicio de los mesoneros es impecable, y en un segundo revisa la carta con verdadero gusto. Mondongo, sopa de gallina con apio, como no existe en toda la ciudad, y el mejor bistec encebollado, con las cebollas doraditas, constituyen una oferta que le hace agua la boca. Se decide por el bistec, mientras piensa que no hay, en toda Caracas, un lugar que tenga un sabor y una sazón como el de aquel pequeño local.&lt;br /&gt;La comida preparada en ollas enormes se sirve en una vajilla muy simple. Llega calientita a la mesa con su aroma inconfundible y, en una época que antecede al televisor, con la radio apagada y sin música ambiental, la conversación ocupa los espacios entre cada bocado. Ríe con sus compañeros, feliz, en un ambiente de informalidad que surge de los manteles individuales de papel, y se pasea entre los comensales que prescinden del traje y la corbata.&lt;br /&gt;Terminado el plato fuerte pide su postre: dulces criollos de verdadera tradición. El quesillo y el dulce de lechosa son maravillosos, y combinan perfecto con un café negro o un guayoyo. El reloj señala que es casi medianoche y el lugar está más vivo que nunca. A su alrededor conviven gente del Country Club, que llega a comer luego de una elegante fiesta, los trabajadores cansados y los camioneros que le sacan la masa a las arepas para echarla en el mondongo. Como en ningún otro sitio, se llevan perfectamente.&lt;br /&gt;A pesar de la hora sigue llegando muchísima gente y eso impide la sobremesa. Los caraqueños hambrientos copan la barra y esperan con impaciencia una mesa. No es de extrañar la popularidad del restaurant, pues nada hay que se le compare, pues es el único que sirve comida especial y deliciosa que rinde tributo a la tradición culinaria de estas tierras. Se despide familiarmente del amable y siempre presente dueño, Jaime Vivas, de los mesoneros, y hasta de otros clientes: el público cautivo de aquel lugar forma una gran familia de muchos años.&lt;br /&gt;Se escuchan los últimos compases de la canción y la sonrisa del sastre se desvanece de pronto. Comenta que, según dicen los rumores, en algún momento murió Jaime y con él su restaurante. De pronto, todo aquello se hizo recuerdo y aquel sitio maravilloso se convirtió en un Burger King de asientos azules y comida plástica. Le da la vuelta al disco y la canción vuelve a empezar.&lt;br /&gt;Ahora un local en Sabana Grande intenta imitarlo, pero no es lo mismo -expresa él, al tiempo que niega con la cabeza. Mientras la Billo`s afirma que “se me ha ido mi ciudad”, el sastre derrama unas cuantas lágrimas por Jaime Vivas que fue, más que un restaurant, un ambiente abierto y sencillo. En su corazón aquel señor aún siente el llamado de sus platos y piensa, dolido, que “Han cambiado mi Caracas compañero” y con Jaime se ha ido, para siempre, un sueño caraqueño. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 204);"&gt;El video de la canción: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 204);"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=bRdtxgJsNJE&amp;amp;feature=PlayList&amp;amp;p=38B896615892B877&amp;amp;index=0"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=bRdtxgJsNJE&amp;amp;feature=PlayList&amp;amp;p=38B896615892B877&amp;amp;index=0&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-5473622515423802793?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/5473622515423802793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=5473622515423802793' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/5473622515423802793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/5473622515423802793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2009/06/cuentos-del-i-rally-metropolitano-de.html' title='Cuentos del I Rally Metropolitano de Escritores'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-2074521262609741965</id><published>2009-02-05T13:34:00.000-08:00</published><updated>2009-08-13T11:29:32.258-07:00</updated><title type='text'>Casos poco comunes</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.ultimavida.com/fotos/orig_sala_big_palcoscenico_teatro_poliziano_montepulciano.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 383px; height: 478px; text-align: center;" alt="" src="http://www.ultimavida.com/fotos/orig_sala_big_palcoscenico_teatro_poliziano_montepulciano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: rgb(255, 0, 0); font-family: verdana;"&gt;Cualquier parecido con la realidad...es pura coincidencia!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: rgb(255, 0, 0);" align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cartas Suicidas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: rgb(255, 0, 0);" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Último Acto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255); font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;“Tomé el guión con manos indecisas, sabía perfectamente lo que diría: yo lo había escrito. Recorrí una a una las páginas leyendo las intervenciones de Rafael, mi personaje. A medida que me acercaba al final rememoraba con detalle todos los seres que había creado con mi pluma, y a todos aquéllos que me habían poseído en los escenarios durante fugaces noches. Quedaban tan sólo algunas páginas, muy pocas, para el gran final de mi obra biográfica. Los amores, el éxito, el reconocimiento, la fama, la familia, los premios, la soledad, el principio y el final de mi vida artística&lt;/span&gt;,&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt; se mezclaron en un torbellino, y la última página del guión me alcanzó sin poderlo&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;evitar”, dijo Francisco Cabrera desde las tablas, en el instante mismo en que se derrumbó en el escenario. El público aplaudía esperando que bajara el telón. Fue sólo minutos más tarde, mientras Cabrera permanecía aún inmóvil sobre el escenario, que, en el máximo estupor del que éramos capaces, entendimos dolorosamente lo que estaba sucediendo: aquel monólogo final resultaron ser sus últimas palabras, y el guión de la obra que aún yacía junto a él, abierto en la última página, su carta suicida. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: rgb(255, 0, 0);" align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Suicidarse no es una de ellas&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:courier new;" &gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Hay cosas fáciles de hacer en esta vida: suicidarse no es una de ellas. Que te lo digo yo que lo he intentado de todas las formas y aún sigo viva, viva como para escribir esto que tienes en tus manos. Durante mis treinta y dos años de existencia he logrado todo lo que me he propuesto, he viajado por todo el mundo, estudiado las carreras más complicadas, incluso, permanecí un año en completo aislamiento en la cima de una montaña del Tibet. Y ahora, justo ahora, que me he propuesto suicidarme, simplemente, no puedo. He decidido intentarlo por última vez: contraté a un piloto temerario para que me lleve a dos mil metros de altura, desde donde brincaré del avión, sin paracaídas, sobre la Francisco de Miranda. Si tú, quien quiera que seas, encontraste esta carta, amarrada al ladrillo que tiraré mientras desciendo, has de saber que dejo en tus manos el deber de revelar al mundo que yo, Valentina Hernández, por fin logr&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;é mi objetivo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-2074521262609741965?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/2074521262609741965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=2074521262609741965' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/2074521262609741965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/2074521262609741965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2009/02/casos-poco-comunes.html' title='Casos poco comunes'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-6190207653967726409</id><published>2009-02-05T12:48:00.000-08:00</published><updated>2009-08-13T11:35:59.528-07:00</updated><title type='text'>Una Historia</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GKuUUR-e25I/SYtVkvOVYGI/AAAAAAAAAAk/gcjQEAQbDxs/s1600-h/escopeta.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299423476171759714" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 163px; height: 320px;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GKuUUR-e25I/SYtVkvOVYGI/AAAAAAAAAAk/gcjQEAQbDxs/s320/escopeta.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GKuUUR-e25I/SYtSDSL_SbI/AAAAAAAAAAU/ENzIhhozA70/s1600-h/escopeta.gif"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:courier new;" &gt;&lt;strong&gt;Este es un cuento basado en una historia real, los nombres han sido cambiados, y los detalles son producto de mi fantasía. ¿Es este el país que queremos?¿De verdad nos hemos convertido en esto?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: rgb(255, 0, 0);" align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 204, 204);font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;A punta de escopeta&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:courier new;" &gt;&lt;strong&gt;Desperté sobresaltada, el reloj marcaba que eran pasada la una de la mañana y un ruido desacostumbrado y repetitivo me había sacado de mi profundo sueño. Me tomó un par de minutos darme cuenta que aquel ruido provenía de mis mascotas: cinco perros, todos de razas diferentes, que ladraban con ferocidad. Me limité a abrir la ventana y gritarles con voz autoritaria que hicieran silencio. Lo único que logré fue que ladraran con más fuerza.&lt;br /&gt;Lo que sucedía afuera, según supe después, era otra historia. Los perros habían percibido varios cuerpos que, inmóviles, esperaban en la oscuridad. Cuerpos expectantes que sudaban adrenalina. Eso olían los perros, llevándolos a ladrar con toda la potencia de la que eran capaces, desesperados por hacernos saber que había dos hombres dentro de nuestra pickup y tres más escondidos entre los árboles que bordeaban la calle, armados con escopetas. Nunca me perdonaré no haberlos tomado en serio. La verdad es que los ignoré y en pocos minutos dormía profundamente.&lt;br /&gt;Algo me despertó: sonaba el teléfono. La voz entrecortada de mi vecino me relató algo tan inverosímil que incluso me pregunté si no estaría soñando. Más que un sueño, era una pesadilla. Mi vecino y amigo, Alfonso, es una persona normalmente fría y de temperamento calmado, que ahora me pedía, al borde del llanto, que lo ayudara porque algo terrible había sucedido. Me vestí rápidamente y salí a la calle.&lt;br /&gt;Ahora, frente a frente con Alfonso, su historia tomó forma y se hizo real: habían secuestrado a su hijo. Recordé en una fracción de segundo todos los años que tenía conociendo a aquel chamo, ahora un adolescente de dieciséis años. Mis pensamientos fueron interrumpidos por el celular de Alfonso que sonaba. Atendió.&lt;br /&gt;-¿Aló?&lt;br /&gt;-Tiene una hora para conseguir quinientos millones o matamos a su hijo. Lo seguiremos llamando.&lt;br /&gt;Soy psicóloga, pero no hace falta tener un diploma para entender la profunda desesperación que embargaba a mi amigo. Lo tranquilicé. A estas alturas la urbanización entera estaba despierta. Comenzó un operativo tenso, veloz, y plagado de terror, para reunir la mayor cantidad posible de dinero.&lt;br /&gt;El celular volvió a sonar. Alfonso estaba fuera de sí. Me valí de mis conocimientos y lo guié a través de la segunda conversación con los secuestradores. Buscábamos apaciguarlos.&lt;br /&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;-Quedan cuarenta minutos. Quinientos millones.&lt;br /&gt;-Lo que quieran con tal de que no lo lastimen.&lt;br /&gt;-Eso depende únicamente de que nos pague.&lt;br /&gt;-Lo haré.&lt;br /&gt;Trancaron. La tensión crecía, pasaba el tiempo y no estábamos ni cerca de reunir la suma acordada. Los secuestradores siguieron llamando, cada diez minutos, para recordarnos que el tiempo se acaba.&lt;br /&gt;-Tic Tac. Quedan veinte minutos. La vida de su hijo depende de usted&lt;br /&gt;Se acabó el tiempo. De alguna manera el dinero recogido sumaba cien millones. Temblábamos de pánico en espera de la próxima llamada. El silencio tenso en que nos habíamos sumido fue roto por un sonido que ya se nos hacía familiar.&lt;br /&gt;-¿Tiene el dinero?&lt;br /&gt;-Tengo cien millones&lt;br /&gt;-Eso no es suficiente&lt;br /&gt;-Es todo lo que pude conseguir, es mucha plata–dijo Alfonso, repitiendo las palabras que yo le susurraba.&lt;br /&gt;-Está bien. Móntese en el carro. Mantenga el celular prendido y lo iremos guiando. Venga solo, si llama a la policía o intenta alguna trampa, le pego un tiro a su hijo.&lt;br /&gt;Alfonso obedeció sin pensarlo dos veces, prendió el carro y salió de la urbanización. Me contaría luego que aquellos hombres lo guiaron a través de toda la zona, haciéndolo cruzar una y mil veces, atravesando callejones solitarios, hasta hacerlo perder el sentido de orientación. Finalmente, le indicaron que se parara en la próxima esquina, que se bajara del carro y que colocara el dinero en el piso. De la oscuridad salió una figura que tomó el paquete, y corriendo desde el final de la calle, su hijo.&lt;br /&gt;Pasé los siguientes días desconectada de la realidad, temerosa, frágil. La tranquilidad que me permitía dormir cada noche había sido secuestrada, entre ladridos, a punta de escopeta.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: rgb(51, 51, 51);" align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 204, 204);font-family:Courier New;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: rgb(51, 51, 51);" align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-6190207653967726409?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/6190207653967726409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=6190207653967726409' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/6190207653967726409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/6190207653967726409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2009/02/una-historia.html' title='Una Historia'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GKuUUR-e25I/SYtVkvOVYGI/AAAAAAAAAAk/gcjQEAQbDxs/s72-c/escopeta.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-7395982425063921115</id><published>2008-10-03T16:32:00.000-07:00</published><updated>2009-02-05T13:02:37.036-08:00</updated><title type='text'>"Recordaremos por siempre"</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.ojodigital.com/ojosdigitales/data/514/amistad.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GKuUUR-e25I/SYtThug0zEI/AAAAAAAAAAc/bwIsJmuiArU/s1600-h/parquecentral.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299421225418017858" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 277px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GKuUUR-e25I/SYtThug0zEI/AAAAAAAAAAc/bwIsJmuiArU/s320/parquecentral.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#9999ff;"&gt;He tomado una decisión drástica: no seguiré haciendo este blog tan impersonal. Si de algo me quejo a diario es de que hay tanto que quisiera escribir y no encuentro el espacio. Así, que ahí va un pequeño desahogo, una de esas discusiones mentales "Conmigo" que me pasan por la cabeza todo el día y tienen como consecuencia que se me caigan las cosas a cada rato, que siempre esté a punto de pasarme la parada o, simplemente, de que me pase ratos largos con la mirada perdida sobre tierra de nadie...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aprendido, con el tiempo, con el pasado, con lo impredecible, que los momentos especiales no son como los pintan, hollywood nos ha llenado la cabeza de momentos con música de fondo y fuegos artificiales ficticios, para marcar los momentos que se supone "recordaremos por siempre". Con esto no quiero ser cínica, ni mucho menos, es sólo que cuando comprendes lo corta que es la vida, y lo fortuito de los encuentros que la componen, comprendes también que tan importante es cada segundo, cada instante, cada momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un tiempo para acá he aprendido a disfrutar esas pausas en las responsabilidades, que constituyen los verdaderos momentos especiales en la vida, a continuación les enumero alguno de mis favoritos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando despierto en la mañana, y veo a través de mi ventana a Caracas amanecer, sobre las torres de Parque Central y del Banco Provincial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El metro: que lugar tan particular, en los 4 o 5 minutos diarios que paso dentro de los vagones, aprendo más que en días...toda la gente, la diversidad, las posibilidades, las historias que pudieron ser y que nunca sabremos si fueron ciertas, reunidas en un armazón de metal que viaja, cual gusano, por debajo de la ciudad que tanto amo a velocidades inverosímiles: de Bellas Artes a la California en 20 minutos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La UCV cuando está en silencio, pacífica, a eso d las 6 y algo de la mañana, pareciera salida de un cuento de hadas, a veces pienso que de un momento a otro las estatuas me darán los buenos días y los edificios suspirarán agotados de la intensa vida universitaria que llevan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si algo me hace feliz es tomarme un par de instantes, robados del apuro citadino, para ver Plaza Venezuela con detenimiento, a cualquier hora es increíble, cuando me paro en la Plaza misma, donde en otros tiempos estaba la fuente que me enamoraba con sus colores, siento que el mundo se pone en hold y que Caracas, como alguien a quien quieres profundamente, a pesar de sus errores y defectos, es la ciudad mas bella del mundo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La gente ucevista es algo maravilloso, es como si Venezuela se quedara del arco para fuera, todo el mundo esta dispuesto a conocerte, a compartir contigo la mesa del comedor, los espacios de Tierra de Nadie, el conocimiento, la comida del pasillo de derecho y las posibilidades infinitas de los libros del pasillo de ingeniería y de la Biblioteca Central...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De los ucevistas destacan mis compañeros de comunicación, creo que excepto en mi casa, jamás me había sentido tan perteneciente a algo como lo hago en ese edificio de tres pisos, que cobra vida con los profesores y estudiantes a los que sonrío en los pasillos y que me saludan con cara de sueño todos los días: Hola Jessi, ¿qué más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No quiero tener favoritismos, disfruto enormemente la compañía de todos los comunicadores y aprendo de cada uno de ellos tanto o más que en las aulas, pero hay dos personas que me alegran el día y se las apañan para hacerme reír a carcajadas aunque sólo tenga ganas de llorar y que, a pesar de conocerme hace relativamente poco tiempo, me dan su cariño, su confianza, y me han abierto las puertas de su casa y de su vida, estas personas particulares saben quiénes son...sí verdad??, a uds. gracias por todo, sé que el resto de mi vida recordaré los momentos juntas las tres, mejor dicho, los recordaremos juntas cuando nos reunamos, como haremos todas las semanas, para tomarnos algo mientras nuestros esposos cuidan a los chamos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A los días se los lleva el viento, pero los recuerdos quedán en la piel, en los espacios incautos de nuestro corazón que anhidan con orgullo esas imágenes, sonidos, sensaciones, olores y espacios que se cuelan por debajo de nuestra cotidianidad y rutina. Hace un par de semanas supe con certeza que estaba ante uno de esos recuerdos, mi mamá sentada ante la computadora, fumaba un cigarrillo, mientras hacía algo que bien podría ser un juego por internet como un arqueo de fuentes sobre Luis Britto García, yo me voltié desde el sofá para decirle algo, pero la frase nunca salió de mis labios, pues cuando ella me miró a los ojos interrogante y me sonrío supe con certeza que, más allá del pase de los años y del ciclo natural de la vida, mi mamá sería para mí, por siempre, la mujer de ojos verdes, expresivos como los de una niña, sonrisa de dientes blancos, cara pecosa y con holluelos, cabello desordenado con ebras doradas que le caía sobre la cara inconscientemente, que me miraba como si yo fuera algo increible y que esperaba que yo dijera algo trascendente. Solo pude articular un par de palabras: no nada mami, sólo quería saber si vas a ver ese programa....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengo dos maravillosos mejores amigos, a veces me pregunto que tenemos en común, pues estudiamos respectivamente: yo, comunicación, él1 medicina, él2 contaduría. Hay quién diría que si no hubiesemos quedado juntos en el mismo salón hace años, jamás nos habríamos hablado siquiera. Pero lo importante de ellos es lo increibles que son.&lt;br /&gt;Él1 es un apoyo invalorable, siempre dispuesto a escuchar, a darme un abrazo o sonreirme con timidez, es un hermano con el que comparto una amistad sincera, llena de confianza, de risas y de secretos que compartimos. Es generoso hasta el punto de recordarme a Don Regalón, y siempre tiene una frase valorativa y agradable en la punta de la lengua, es un niño grande que me sorprende siempre con su ingenuidad e inocencia, a veces me pregunto: ¿qué pensará de mí?. Sé que lo quiero mundo y que siempre será así, será padrino de mis hijos y mi médico de cabecera.&lt;br /&gt;Él2 es mi gran confidente, hablar con él es como si conversara conmigo misma, es super sencillo decirle todo lo que siento y pienso pues jamás me juzga y siempre está dispuesto a escuchar (o leer), con detenimiento los avatares de mi vida y a aconsejarme muy oportunamente. Es de esas personas que te hacen preguntarte que habrás hecho tan bien como para que Dios te diera la oportunidad de formar parte de su vida. Necesitaría como tres entradas más para describir todas sus características, pero lo más importante es que es de las personas más inteligentes que conozco, sensible, dulce, algo retraído y tímido, puede ser realmente cómico y agradable. Siento que tenemos una vida siendo mejores amigos, pues le he contado casi todo lo que he me ha pasado desde que vine al mundo, y el me ha abierto las puertas a su compleja pero increíble persona, aunque aún siento que queda mucho de él por descubrir....&lt;br /&gt;Si alguna vez leen ésto, sepan que los quiero muchísimo y que faltan palabras para agradecerles la oportunidad única de haberlos conocido y haber sido parte de sus vidas hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por último, tengo que decir que amo profundamente mi casa, no por los muebles ni las paredes, ni el techo ni el patio, la amo porque regreso a ella todos los días, luego de la universidad, el trabajo y quién sabe qué más, y siempre, detrás de la multilock, encuentro mi hogar, decorado con recuerdos de viajes, adornos heredados, fotos familiares de otros tiempos, una enorme cantidad de libros y la prescencia de dos personas que quiero con toda el alma: mi mama y mi hermano, mis compañeros de vida, de viaje, de películas, de sofá, de almuerzo, de crísis y de felicidad, juntos somos un trío sin igual, que se encuentra hacia las 9 pm en los sofás azules y mullidos de reciente adquicisión para dedicar tiempo a estar juntos mientras algún programa forense tiene lugar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que decir que éstas son algunas de mis cosas favoritas, la lista sería interminable, lo que quiero con ésto es invitarlos a disfrutar los pequeños momentos, esos que son cotidianos o duran tan solo instantes, pero que nos acompañan en el metro, en el exterior y en el dolor, y nos recuerdan que la vida no sólo vale la pena, sino que es, por decir lo menos, asomobrosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D: ésto no ésta organizado por más órden que el de mi creatividad...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-7395982425063921115?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/7395982425063921115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=7395982425063921115' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/7395982425063921115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/7395982425063921115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2008/10/recordaremos-por-siempre.html' title='&quot;Recordaremos por siempre&quot;'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_GKuUUR-e25I/SYtThug0zEI/AAAAAAAAAAc/bwIsJmuiArU/s72-c/parquecentral.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-7295512222801426195</id><published>2008-08-25T20:26:00.000-07:00</published><updated>2009-02-05T13:06:52.322-08:00</updated><title type='text'>Tacones de rojo potente</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.tutotuto.com/imagenes/zapatos.rojos.chanel.escarpin.punta.abierta.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 355px; CURSOR: hand; HEIGHT: 402px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.tutotuto.com/imagenes/zapatos.rojos.chanel.escarpin.punta.abierta.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;    Mi teléfono sonó cerca de la medianoche: era un mensaje de texto marcado “urgente”. Mi primer instinto fue ignorarlo y seguir durmiendo, pero algo me decía que debía leerlo. El texto era breve y, sin embargo, decía mucho: “Sé que no debimos hacerlo, pero no consigo arrepentirme. Gracias por mantenerlo en secreto”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sucedido aquella mañana llegó a mi mente como un bumerang…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acercaba a ellos con paso lento, quería saber a qué atenerme, y sus rostros me lo dirían de inmediato. Sonrieron. Buena señal. Ocultarles eso fue difícil, más no había de otra. ¿Será que sospechan algo? ¿Cómo saberlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Epaaa meen! ¡Buenos días! ¿Cómo está todo? –me preguntó él.&lt;br /&gt;- ¡Víctor! ¡Hola! –me saludó ella con picardía.&lt;br /&gt;- ¡Buenas! ¡Bien, bien! ¡Con un sueño! –respondí luego de respirar profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No escuché nada de lo que decían mientras caminaba con ellos por el pasillo. No fue hasta que oí mi nombre que aterricé en la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Víctor, y tú ¿Qué hiciste anoche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta de los cien millones. Fue una noche, un error, un desliz. Algo así le sucede a cualquiera. ¿Ella les habría comentado? El corazón se me aceleraba. Las sensaciones, las imágenes, los sonidos…todo se agrupaba en el torbellino que me pasaba por la mente en aquel momento. Dominé mis pensamientos por un instante para responder:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No mucho, me aburrí al extremo, la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mentira descarada. ¿Se la habrían creído? Una sonrisa provocadora, una caricia “involuntaria”, unos tacones de rojo potente. ¡No debí!, me repetía, cuando un nombre pronunciado de repente me atrajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y Andreína? –preguntó ella frunciendo el ceño –no la he visto hoy… –dijo casi en un susurro mientras me miraba de reojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué responder? Sabía perfectamente donde estaba ¿Cómo explicarles? La culpabilidad era cada vez más grande, ya no podía casi respirar. Algo debían saber. Un susurro apropiado en el oído. El alcohol en las venas. La oscuridad. Respondí como un autómata:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No la he visto desde ayer en la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, el mundo se detuvo por unos instantes. Ahí estaba ella. No había escapatoria: tendría que contarles lo sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Chicos…-tartamudeé con esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ajá –dijeron casi al unísono&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni un sonido salió de mi boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Víctor…es para hoy! –refunfuñó él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase final no llegaba, y cuando por fin reunía el valor para contarlo todo, Andreína y su contoneo de caderas se acercaron a nosotros con presteza. Me quedé clavado en el sitio, debí salir corriendo. Lo saludó a él, la saludó a ella. Se volvió hacia mí, y casi imperceptiblemente, me guiñó el ojo diciendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y tú que cuentas Víctor? ¿Fuiste al final a casa de tu primo anoche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la oscuridad de mi cuarto solitario la pantalla del celular resplandecía. Escribí tan sólo cuatro palabras y le di a enviar: “Yo tampoco me arrepiento”. Seguí durmiendo con la tranquilidad de que aquella noche sería nuestro pequeño secreto&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-7295512222801426195?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/7295512222801426195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=7295512222801426195' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/7295512222801426195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/7295512222801426195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2008/08/tacones-de-rojo-potente.html' title='Tacones de rojo potente'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-8844380837425662595</id><published>2008-08-25T20:24:00.000-07:00</published><updated>2008-08-25T20:26:27.560-07:00</updated><title type='text'>¿Y ahora?</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;span style="color:#330099;"&gt;¿Y ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y ahora qué hacemos?&lt;br /&gt;-Llama al 911.&lt;br /&gt;-¡No tengo señal!&lt;br /&gt;-¡¿Cómo que no tienes señal?! ¡Yo tampoco tengo!&lt;br /&gt;-Lo que faltaba ¡Debimos haber bajado por las escaleras! ¡Ahora estamos en esta caja de metal a quince pisos de altura sin la más remota idea de qué está pasando! -exclamó Fernando furioso.&lt;br /&gt;- No creo que se trate simplemente de que nos quedamos entre dos pisos… -murmuró Rafael.&lt;br /&gt;-¡Ahora te pones fatalista!&lt;br /&gt;-¡Piénsalo! no tenemos señal, se oye algo como gente corriendo ¡escucha!, y además no puedo mandar e-mails –dijo Rafael mientras pinchaba una y otra vez la pantalla de su palm con el ceño fruncido.&lt;br /&gt;-Bueno, yo no sé tú, pero yo no tengo intenciones de quedarme en esta caja más tiempo, así que voy a gritar para que nos saquen de aquí: ¡AUXILIOOO! ¡AYÚDENNOSSS! –gritó Fernando desesperado.&lt;br /&gt;-¡Fernando, cálmate por favor!, con eso no logras nada, ¡pensemos con calma!, yo creo que hay un apagón en el edificio que seguro resuelven rápido, o si no nos sacan los bomberos de aquí –dijo Rafael aparentando una calma que no sentía.&lt;br /&gt;-¡Pero pueden tardar siglos!&lt;br /&gt;-Entonces busca algo con que pasar el rato, con qué entretenerte, yo voy a terminar este informe mientras tanto –dijo Rafael mientras se concentraba en su palm.&lt;br /&gt;-Ni modo- refunfuñó Fernando-. Yo voy a oír la radio –murmuró.&lt;br /&gt;Pasó cerca de una hora. Fernando pasaba de una emisora a otra oyendo música hasta que exclamó:&lt;br /&gt;-¡Rafael! ¡Con razón!&lt;br /&gt;-¿Ajá?&lt;br /&gt;-¡Hubo un apagón!...!En trece estados!&lt;br /&gt;-¡¿Qué qué?! –gritó Rafael, que ahora escuchaba a Fernando con atención.&lt;br /&gt;-¡Sí! ¡Sí!, hubo un apagón,...aja, que mantengamos la calma, parece que todo es un caos, la gente caminando por la calle ¡jajajaja!, no hay comunicaciones, eso lo explica, los comercios cerrados, ¡el metro parado!…aja…que mantengamos la calma, sí, ya entendimos, el gobierno no dice ni pío y ¡el país vuelto un desastre! –dijo Fernando a medida que escuchaba lo que se anunciaba en la radio.&lt;br /&gt;-¡No puede ser!, ¡lo que faltaba!&lt;br /&gt;-Ya va Rafael, cállate un segundo….creo que oigo voces…&lt;br /&gt;-Se llama locutor Fernando –dijo Rafael exasperado.&lt;br /&gt;- Que gracioso, no vale en serio, oye…&lt;br /&gt;-¡Oigan!, los que están allá adentro, somos los bomberos y ya vamos a sacarlos –gritó una voz lejana.&lt;br /&gt;El ascensor descendió al piso 14, donde unos forzudos bomberos forzaron las puertas hasta dejar salir a Fernando y a Rafael, a un pasillo donde la única luz era aquélla que entraba por los paneles azules del edificio. Catorce pisos más abajo, la población incomunicada, sin medios de transporte y con todos los comercios cerrados, dejaba de lado las reglas y códigos y se lanzaba a llenar autopistas y avenidas en un desesperado intento de llegar a sus casas. En realidad escapaban, por unas horas, de una existencia monótona controlada por la tecnología&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-8844380837425662595?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/8844380837425662595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=8844380837425662595' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/8844380837425662595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/8844380837425662595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2008/08/y-ahora.html' title='¿Y ahora?'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-6645618337046149508</id><published>2008-07-15T10:29:00.000-07:00</published><updated>2009-02-05T13:18:50.309-08:00</updated><title type='text'>Crónica de un Suceso sin Precedentes</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;a href="http://img507.imageshack.us/img507/3855/dsc03733zn7.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 246px; CURSOR: hand; HEIGHT: 244px" alt="" src="http://img507.imageshack.us/img507/3855/dsc03733zn7.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;El recorrido no fue largo, pero sí vertiginoso; las curvas tomadas a alta velocidad, las maniobras inverosímiles y las paradas imprevistas, sin embargo, no sorprendieron a los pasajeros madrugadores que, acostumbrados a aquel viaje, ni se inmutaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras media hora, un grupo nutrido de pasajeros se sorprendió ante aquello que se alzaba en lo que solía ser un estacionamiento de mala muerte. La curiosidad recorrió el autobús, y muchos señalaron con el dedo aquella macroestructura que parecía emerger lentamente del subsuelo: el Sambil Candelaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el pasar del tiempo, el coloso arquitectónico cobró forma, pasó de ser una armazón indefinible a convertirse en una imponente torre de ladrillos compuesta por seis pisos y quién sabe cuántos metros cuadrados de consumismo en potencia. Fue entonces que los caraqueños empezaron a percatarse de lo que en verdad sucedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que la obra ha alcanzado mayor magnitud-si es posible- los peatones se detienen en las aceras para observar este fenómeno, y los conductores que transitan por la Av. Andrés Bello bajan los vidrios de sus vehículos para verlo mejor, porque todos saben que la fecha de inauguración de ese edificio supone el fin de la existencia “pacífica” y “organizada” que habían conocido hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, ¿cómo pretender que un espacio destinado a atraer a miles de personas diariamente se sitúe en una zona tan concurrida de Caracas? Ya nadie sabe con certeza como será posible transitar por las calles adyacentes a este centro comercial, si al gran volumen de carros, la ausencia de fiscales, el mal estado de los semáforos y la arbitrariedad con la que se desplazan los conductores y los peatones, se le suma un flujo constante de esa marejada que genéricamente llamamos “gente”, con un solo destino: el nuevo Sambil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto los conductores de autobús y los taxistas despotrican por lo bajo cuando se ven obligados a enfilar rumbo hacia las calles circundantes de este edificio, ya que es la única vía hacia la estación de metro Bella Artes, mientras imaginan el aumento del caudal de personas en el metro y la aparición de interminables colas, y todo por la “noble” causa de la creación de otro centro comercial, en el espacio que podría albergar un parque, un museo, o una plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que pareciera que impera en nuestra ciudad un privilegio a la construcción de edificios y el beneficio económico que le trae a la autoridad del municipio correspondiente (libertador en este caso), por encima de un buen funcionamiento del transporte público, el respeto al tiempo del ciudadano, la búsqueda de soluciones a los graves problemas de exceso de tráfico automotriz y la creación de espacios públicos para el libre esparcimiento. Hace mucho que nos ataca una epidemia grave de carencia de planificación y de mala administración municipal, epidemia que hoy pareciera agudizarse y querer convertirse en la política pública por excelencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, ya cae la noche, y los autobuses repletos, los taxis y los carros casi recalentados buscan la manera de abrirse paso por las calles que suben desde la Av. Méjico hasta la Av. Andrés Bello; en el fondo, la puesta de sol es el telón de un gran grupo de camiones de escombros que salen por una puerta lateral del Sambil Candelaria y trancan, simultáneamente, la circulación de varias calles. Un buhonero suspira agotado ante la escena mientras recoge su puesto porque sabe, que aquello, es sólo el comienzo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-6645618337046149508?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/6645618337046149508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=6645618337046149508' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/6645618337046149508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/6645618337046149508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2008/07/crnica-de-un-suceso-sin-precedentes.html' title='Crónica de un Suceso sin Precedentes'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-4395084753500170351</id><published>2008-04-02T19:42:00.000-07:00</published><updated>2009-02-05T13:24:18.454-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='celulares'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='oficinas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='edificio'/><title type='text'>¿Alooo?</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.arquinauta.com/galeria/data/528/11264IMG_3317-med.JPG"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 352px; CURSOR: hand; HEIGHT: 296px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://www.arquinauta.com/galeria/data/528/11264IMG_3317-med.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(153,51,153)"&gt;Son las 3:00 AM, el grifo del baño gotea y la respiración acompasada del resto de los durmientes crean una extraña melodía, melodía esta que se ve interrumpida por otra polifónica de Bethoveen: suena el celular.&lt;/span&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p style="COLOR: rgb(153,51,153)"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(153,51,153); TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Es un número equivocado, pero ha logrado despertar a Francisco, quién gruñe y se reprocha no haber apagado el dichoso aparato antes de dormirse. Está harto del motorota, del nokia e incluso del kiocera que posee, que lo esclavizan durante todo el día al trabajo, sin importar ya si está en la oficina o almorzando,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;y para rematar ahora lo molestan de noche. El insomnio ataca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(153,51,153); TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;La paz se ve rota nuevamente, ahora un misterioso temblor invade la mesa de noche, el kiocera vibra con un mensaje de texto que llega tarde; intenta dormirse, pero la constante sensación de que ha perdido la libertad de estar incomunicado lo acosa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(153,51,153); TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Horas más tarde amanece, Francisco juega con el celular, programa las citas del día, manda un mensaje al pana, le repica a la ex – esposa, y oye los quinientos mensajes de voz que le llegaron al único celular apagado durante la noche, el nokia; nuevamente la dependencia comienza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(153,51,153); TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;El día da inicio, y el manos libres ya se encuentra en su oreja, en la oficina donde trabaja mientras el sueño lo acosa;&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;tras largas horas de trabajo Francisco se queda dormido sobre el escritorio, y por primera vez en días reina un silencio completo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(153,51,153); TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Nada vibra, nada suena, nada repica, el juego quedó interrumpido, los mensajes se perdieron y los de voz, ya ni le importan, ahora lo único polifónico son los ronquidos de Francisco en el doceavo piso de un edificio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; COLOR: rgb(153,51,153); TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Abajo los transeúntes de &lt;?xml:namespace prefix = st1 /&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="la Av. Francisco"&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="la Av."&gt;la Av.&lt;/st1:personname&gt; Francisco&lt;/st1:personname&gt; de Miranda miran con asombro un motorota, un nokia y un kiocera, que yacen estampados contra el concreto, con más piezas dispersas que un rompecabezas y todavía vibrando y haciendo escándalo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;A Francisco entre sueños la incomunicación le sabe a gloria y sonríe, mientras se ve en una playa desierta en el medio de la nada, sin celulares ni teléfonos, feliz por primera vez en mucho tiempo.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-4395084753500170351?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/4395084753500170351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=4395084753500170351' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/4395084753500170351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/4395084753500170351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2008/04/tirititiritiiiitiiialooo.html' title='¿Alooo?'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-2013676471242744005</id><published>2008-01-13T17:44:00.000-08:00</published><updated>2008-04-14T18:29:11.922-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='futuro'/><title type='text'>¿Habrá para mí un mañana?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#3333ff;"&gt;¿Desde cuándo ha comenzado la búsqueda del ser humano por las respuestas del futuro? Quién sabe, ya que desde tiempos inmemorables el Homo Sapiens ha intentado averiguar qué le depara el mañana. Y también a través de las diversas culturas que han poblado nuestro mundo, persiste la firme creencia de que el individuo está directamente relacionado con el Universo, con el Cosmos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta búsqueda que posee un valor cultural muy grande, ha llegado a límites que podrían parecer inverosímiles, tales como la astrología. La astrología es llamada por muchos una ciencia, aunque la comunidad mundial declare que no se basa en hechos científicos; lo cierto es que esta “ciencia” se basa en los movimientos y cambios en los astros, para determinar nuestro futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras creencias apuntan al Tarot como una predicción segura de todo lo que está por venir; sin embargo el Tarot consiste en una baraja de cartas especiales con ciertas figuras, que una persona especializada utiliza para leer el presente y el futuro de quién lo solicita. Esta convicción demuestra, por su parte, que los humanos han creído que todo está escrito, que existe un destino para cada individuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diariamente la humanidad en pleno recurre cada vez a más métodos, todo por la esa necesidad latente en nuestra naturaleza, la de sentir que es posible conocer y por tanto, controlar el futuro. Pero cabe preguntarse: ¿de verdad no conocemos nuestro futuro? ¿Hasta que punto es eso cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El futuro ya es de conocimiento general, porque si no hay un cambio en el curso que sigue este planeta, este Mundo, y las formas de actuar, será imposible superar este punto donde abundan las guerras, la infelicidad, el hambre, la desesperación; y la incertidumbre que acosa a muchos cada día: ¿habrá para mí un mañana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dudo que el Tarot o la astrología puedan responder interrogantes como èstas, pero lo importante es comenzar una nueva búsqueda, una de soluciones; una búsqueda más profunda donde el protagonista sea el presente, un presente que tomemos en nuestras manos y cambiemos, y mejoremos cada vez más, para crear un verdadero futuro.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-2013676471242744005?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/2013676471242744005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=2013676471242744005' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/2013676471242744005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/2013676471242744005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2008/01/buscando-el-futuro.html' title='¿Habrá para mí un mañana?'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-8945640861527472362</id><published>2008-01-13T17:37:00.000-08:00</published><updated>2008-04-14T18:30:52.638-07:00</updated><title type='text'>Quiero una Nueva Caracas!!</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:courier new;color:#993399;"&gt;Los romanos han sido conocidos a través de la historia, entre muchas otras cosas relevantes, porque construyeron los llamados “baños” que sirvieron de punto de encuentro y de ocio para la población. Por su parte, la cultura ateniense se preciaba de crear centros de discusión y encuentro donde se formaron y/o salieron a relucir los grandes padres de ciencias y especialidades como la filosofía, la geografía, la física y la astronomía. Partiendo de eso, nos preocupa increíblemente el hecho de que en la cultura caraqueña actual pareciera que los espacios de encuentro y ocio brillan por su ausencia; ojo, tampoco nos engañemos, sabemos que los jóvenes de hoy en día tal vez no queramos reunirnos para discutir si Plutón merecía o no ser degradado de su título de planeta, pero no estaría mal que la escena que viven muchos chamos de nuestra edad cada vez que, como decimos nosotros, “cuadran” una salida, no resultara en que las opciones se acaban nada más empezar a “cuadrar”: vamos al cine!, otra vez? Pero si ni siquiera hay nada que ver!!!; bueno, entonces vamos a un centro comercial!; a ver, ya hemos ido dos veces al Tolón, tres al San Ignacio, y me niego a pisar el Sambil otra vez!. (Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).&lt;br /&gt;Es que tal vez, sin darnos cuenta, caemos en el conformismo, pero la realidad no se deja vencer tan fácilmente, y tarde o temprano se materializa ante nosotros. Facilito: hace poco fui un sábado con mi familia al cine en un centro comercial, no tendría ni 20 minutos ahí y ya había visto por lo menos a 10 personas conocidas mías, como 5 personas famosas o de importancia social, cultural y política. Lo que trato de decir es que ya es grave la situación, sin ofensa al 7to arte que por cierto me gusta mucho, pero me parece que los centros comerciales, no deberían ser el lugar por excelencia de reunión social de nuestra ciudad, porque a diferencia de muchas otras ciudades contamos con hermosísimos espacios abiertos, millones de lugares que podrían ser convertidos en el lugar de moda, por su localización, o donde se podría crear nuevas estructuras físicas y culturales que acojan a personas de todas las edades, pero principalmente a los jóvenes.&lt;br /&gt;Una iniciativa que me encanta es el Centro Cultural Trasnocho, un lugar increíble, pero que a veces, no llega en realidad a la gente de la edad que aspiro a representar en este artículo, que a la final es un llamado a las autoridades competentes y a todas las personas que me lean a preguntarse qué ha sido de aquellos lugares de encuentro, de tertulia, de diversión, porque no ha sido sólo el paso del tiempo el que los ha arrancado de nuestras manos, ha sido también la buhonería, la inseguridad, el deterioro físico de los espacios y tantas otras cosas, los causantes de que desaparecieran esos lugares protagonistas de las historias de generaciones pasadas: el boulevard de Sabana Grande, con sus cafés y librerías al mejor estilo europeo, las numerosas plazas que pueblan la ciudad donde antes se daban cita los jóvenes de la época; en serio, es lamentable que esos lugares hayan perdido esas características y sean ahora testimonios palpables de esta realidad que expongo ante ustedes.&lt;br /&gt;Me parece de suma importancia aclarar que no busco con este artículo desestimar los esfuerzos de organismos y organizaciones, donde brillan especialmente la Alcadía de Chacao, la Alcaldía de Baruta y la Alcadía del Hatillo, quiénes han creado y reconstruido espacios que son invaluables, como la Plaza Altamira, el Casco Histórico del Hatillo, y gran número de pequeñas plazas y lugares de encuentro comunales y un tanto anónimas que pululan por el Municipio Baruta e incluso las ciclovías; entre tantos otros lugares que seguro se me escapan. Pero aún así, aún a pesar de estos esfuerzos, el sentimiento de que algo falta, de que hemos perdido la mayoría de los espacios urbanos de disfrute y encuentro, embarga a la población, junto con un cierto disgusto, porque hay lugares como la UCV, ese maravilloso palacio del saber, que da albergue a muchas de las más brillantes mentes de nuestros tiempos (alumnos y profesores), que exhibe en sus esquinas y pasillos muchas de las grandes obras pictóricas, de escultura y arquitectura de la modernidad, y que ha sido la cuna de las grandes personalidades de nuestra historia, que han caído en las garras de la falta de mantenimiento, porque el presupuesto que se les asigna simplemente no alcanza.&lt;br /&gt;En fin, lo único que intento es poner por escrito, este malestar que nos invade ante esta realidad que nos parece tan “propia” porque las cosas pueden ser mejores, mucho mejores, podemos vencer esos demonios que se han apoderado de los lugares ya existentes e impiden la creación de nuevos lugares, porque una ciudad tan hermosa como Caracas, debería ser, toda ella, un lugar de encuentro, un lugar de diversión, de risas, de intercambio, de amistad, de libertad de expresión, de creación de nuevas ideologías. Ahí se los dejo….&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-8945640861527472362?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/8945640861527472362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=8945640861527472362' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/8945640861527472362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/8945640861527472362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2008/01/quiero-una-nueva-caracas.html' title='Quiero una Nueva Caracas!!'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8373766799166161023.post-7049539012221918091</id><published>2008-01-13T17:32:00.000-08:00</published><updated>2009-02-05T13:27:31.608-08:00</updated><title type='text'>La UCV</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.ballezarte.com.ve/admin/pages/Galeria/Subgaleria/Archivos/reloj%20de%20la%20ucv.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 269px; CURSOR: hand; HEIGHT: 687px" alt="" src="http://www.ballezarte.com.ve/admin/pages/Galeria/Subgaleria/Archivos/reloj%20de%20la%20ucv.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff99ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff99ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff99ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff99ff;"&gt;En esos tiempos de cólera, en esos momentos de loca lucidez, en esos de ocio inesperado y tal vez anhelado, es que me encuentro de frente sin querer con una página en blanco, con la capacidad de escribir sin ataduras o de escapar un rato de esas lecturas obligatorias que me llenan la memoria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffcccc;"&gt;&lt;span style="color:#33ccff;"&gt;La universidad, a Dios gracias, es más lo que te enseña en sus pasillos, que en sus aulas, es más lo que te transmite a través de su gente, que de sus profesores, y son más las lecciones que vienen en forma de sucesos de vida que en fotocopias de mala calidad y tracaleras.&lt;br /&gt;No deja de asombrarme las bondades que para el alma tiene un recorrido por la universidad central en esa maravillosa hora d las 4 d la tarde, un pasillo d ingeniería con gente pero no demasiada, un brisa fresca que pareciera salir de los salones vacíos, una luz precrepuscular se desliza por tierra de nadie y el rectorado, olorcitos casi nocturnos de los quioscos del pasillo de derecho, el murmullo analítico y profundo de las clases d psicología y fases, pero por sobre todo, ese suspiro cansado que exhuman los edificios de Villanueva y el comedor entre el almuerzo y la cena, que llena los espacios que quedan antes de que caiga la noche, sin lugar a dudas esa hora es maravillosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff99ff;"&gt;¿Se han fijado alguna vez como se ve el Ávila desde el pasillo de derecho?, o la capacidad de encontrar casi cualquier tipo de comida en los más diversos establecimientos de comida, o cómo la gente de arquitectura siempre va a estar a más y mejor instalada en el jardín a las puertas de su edificio, que en el edificio mismo, o simplemente, como una larga fila de hormiguitas disque “ucevistas”, recorre los principales pasillos y llega triunfante a las estaciones de metro de Ciudad Universitaria y Plaza Venezuela?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#33ccff;"&gt;Se han detenido alguna vez y se han sentado en el punto exacto dónde están en el piso?, han sacado fotocopias por los precios más ridículos existentes en nuestra capital?, han comprado medicinas “hechas en casa” en farmacia?, se han sacado una muela con gente que no sabe más que tu de su carrera en odontología? Se han mezclando con la marcha de batas blancas que pasea por la escuela de medicina?, han escrito en los pizarrones de los pasillos?, han visto clase sentado desde el piso con otras 50 personas?, has pegado propaganda electoral, o afiches publicitarios en las columnas?, has asistido a los seminarios y foros más disímiles en los salones y espacios más particulares de la universidad?, te has topado con la persona más particular que hayas visto y has dejado la sorpresa en casa?, has comprado artesanía única o te has comido una chuchería que no sabías que existía? NO?, entonces…como rayos te haces llamar ucevista??, en que universidad has estado viviendo??, porque sin lugar a dudas, mientras más dices conocer a la Universidad Central de Venezuela, más te das cuenta de que necesitarias otra vida para descubrir todos sus secretos y disfrutar poco a poco sus absurdos…así que…qué esperas para empezar a perderte dentro de ese microcosmos, que casi despectivamente, llamamos tan solo…Universidad?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8373766799166161023-7049539012221918091?l=jessienlatierradeloimposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/feeds/7049539012221918091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8373766799166161023&amp;postID=7049539012221918091' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/7049539012221918091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8373766799166161023/posts/default/7049539012221918091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jessienlatierradeloimposible.blogspot.com/2008/01/la-ucv.html' title='La UCV'/><author><name>Jessisrules</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05022320178036845112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
